Totalmente ad hoc con el tema de mi novela en curso, Dracula, hoy me comí un pequeño mosco que volaba por mi boca, sin querer lo aspiré y tengo la sensación de que sigue revoloteando en mi garganta. ¿Será cierto eso que dice el zoófago Renfield que con cada vida que te comes absorbes un poco de ella?
jueves, 24 de diciembre de 2009
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Chales, solo espero haya estado en los mejores cacharros de Tarragona!!! :P luv ya!
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